
Los desconocidos no lograron completar sus propósitos por la rápida intervención de los vigilantes municipales.
Los delincuentes destruyeron la tapa de cemento que sellaba la tumba y sacaron el ataúd con la finalidad de saquearlo, pero varios vigilantes realizaron disparos al aire y los profanadores huyeron.
Este sábado familiares del empresario se presentaron al Cementerio y colocaron una nueva tapa.
Liriano falleció en la madrugada de jueves de un ataque al corazón. Llegó a San Cristóbal en la década de los ´50 donde trabajó en la fábrica metalúrgica La Armería, hoy conocida como Institutro Tecnológico de las Fuerzas Armadas.
Posteriormente se dedicó a los negocios llegando a fundar el consorcio Carolina, con una cadena de restaurantes Pollo Rey, en Baní, Haina, San Juan de la Maguana, Barahona, el Distrito Nacional, y San Cristóbal.
El empresario se destacó por su colaboración con la Iglesia Católica en cuyo seno llegó a trabajar en la organización de jóvenes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario